jueves, 31 de octubre de 2013

LA SAGRA OLVIDADA


 Nos encontramos ante un pueblo de "renteros". Esto quiere decir que los habitantes, no eran los propietarios ni de sus casa ni de la tierra que trabajaban.

 El Castillo de Caudilla, también conocido como Castillos de Ribadeneyra fue construido en el siglo XV (1449-1450) por Don Hernando de Rivadeneira, Mariscal de Castilla. En los revueltos tiempos de Juan II permaneció fiel al rey, enfrentándose a las huestes de Don Álvaro de Luna. De éste castillo partió Enrique IV con cien caballeros para someter a la ciudad de Toledo, que era partidaria del infante Don Alfonso.

 Debido a la mecanización del campo y a que la vida en él era dura y la emigración a las grandes ciudades, se fue quedando sin vecinos, saliendo éstos a la búsqueda de un mejor futuro para ellos y sus familias.
Se halla bajo la protección de la Declaración genérica del Patrimonio Histórico Español.







 Actualmente, solo quedan una pequeña torre circular, una imagen del Cristo arriba y parte de la derruida torre del homenaje. La parte de la fachada se vino abajo, debido posiblemente a los fuertes vientos que en 1999 azotaron la zona durante algunas semanas.
El de Caudilla  es un pequeño castillo palaciego, no militar, del último período feudal. Su planta tenía forma rectangular y contaba con un foso.
La torre del homenaje tenía tres plantas con ventanas en los dos pisos centrales y el escudo de los Rivadeneira (cruz con cinco conchas sobre ondas), hoy irreconocible, en la última de ellas. También tenía matacanes y sus esquinas eran redondas y contaban con garitones.






























































No hay comentarios: